Leguarios en el Camino Real

La carretera N-550, en su recorrido de Tui a Santiago esconde pequeños tesoros. Se trata de una serie de mojones o leguarios que marcaban la distancia que le quedaba por recorrer al caminante.

Una legua es una antigua unidad de medida que marcaba la distancia que una persona podía recorrer en una hora, ya fuese a pie o a caballo. La distancia real no era una medida estándar y podía variar en función del país o incluso la zona. Los leguarios de la N-550 están separados aproximadamente 7 Km. Cabe decir que la carretera primitiva sufrió modificaciones en su trazado, que algunos leguarios han desaparecido y otros podrían haberse movido de su emplazamiento original. Y si la legua hacía referencia a la distancia recorrida por hora, con objeto de facilitar el saber si uno estaba dentro de tiempo, estos leguarios contaban cada uno con un reloj de sol, cinco de los cuales todavía se conservan.

La obra se remonta a finales del s. XVIII con motivo de la explanación del Camino Real que unía Santiago con Pontevedra. Fue promovida y financiada inicialmente por el Arzobispo Raxoi y posteriormente por el Arzobispo MalvarJosé Pérez Machado fue el arquitecto encargado de la obra y Melchor de Ricoy el aparejador. A ellos se atribuye el diseño y ejecución de los leguarios y demás elementos colocados en el trazado del camino.

Los leguarios se encuentran en la margen derecha de la calzada según avanzamos en sentido Tui. Están realizados en granito. Tienen forma troncopiramidal y se asientan sobre pedestales de sección cuadrangular. En la cara Este llevan grabado las leguas que distan a Santiago y a Coruña respectivamente. En la cara Sur se colocan los relojes de sol, ortomeridianos y con numeración romana para las horas.

En el Km 87, a la altura de Ponte Valga (Valga) aparece el primer leguario de este estudio. Es de mayor altura que el resto. No sabemos si llegó a tener un reloj de sol. Si fue así no queda constancia. Actualmente se encuentra cubierto por la maleza.

El siguiente punto kilométrico, Km 93, corresponde al lugar de Cruceiro, Carracedo (Caldas de Reis). El reloj de sol ha perdido el gnomón.

El Km 101 pasa por Tivó (Caldas de Reis) y el Km 107 por Gándara, Perdecanai (Barro). Ambos puntos cuentan con leguario y su correspondiente reloj de sol.

El Km 114 se sitúa en la localidad de Cerponzóns (Pontevedra). El leguario destaca frente a los anteriores porque se asienta sobre una plataforma cuadrangular de varios peldaños. A su reloj de sol también le falta el gnomón.

El último leguario con reloj lo encontramos en el Km 130, Cañoteira, Figueirido (Vilaboa). Sin gnomón y con proyecto de ser restaurado.

Bibliografía:

BASANTA CAMPOS, J. L. Relojes de Piedra en Galicia, Fundación Barrié de la Maza, 2003.

MACEDO CORDAL, C. y OTERO ROBERES, C. “Melchor Ricoy, mestre de obras”, Cátedra, nº 11, 2004, pp. 271-281.

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Rectoral de Cores, Ponteceso

Este bello ejemplar está situado sobre el muro que flanquea la casa rectoral de Cores (Ponteceso). Está realizado en granito en una pieza cúbica que apoya sobre un zócalo. Tiene las líneas horarias grabadas y las cifras en números romanos. Se trata de un reloj de sol ortomeridiano que marca las horas desde las 6 de la mañana hasta las 6 de la tarde. El gnomón es un triángulo recortado.

 

Coordenadas Google Maps: 43º 17′ 00.15″, -8º 51′ 59.30″

Estación meteorológica de A Coruña

Este reloj de sol está emplazado en los Jardines de Méndez Núñez en A Coruña. Forma parte de una estación meteorológica con higrómetro, barómetro, termómetros de máxima y mínima, y globo terráqueo de zinc.

En 1886 fue inaugurada la estación meteorológica original, de la cual se conserva la columna, por el entonces alcalde Luis Argudín Bolívar, para desaparecer en 1966 debido a los destrozos por vandalismo. El coste de la obra fue de 1625 pesetas. Cuarenta años después ha sido recuperado el conjunto aunque hubo de sustituirse algunas piezas.

La faz del reloj está realizada en acero inoxidable. Las líneas horarias señalan las horas, medias horas y cuartos. Además cuenta con líneas equinocciales y analema. El original estaba mal orientado y nunca llegó a marcar bien la hora.

Se asienta sobre una columna de mármol rojo de Treño, de planta cuadrada. A su vez se emplaza sobre una pieza ajardinada con forma octogonal y asientos alicatados alrededor. En la parte trasera del conjunto todavía puede leerse la leyenda “Débense estos paseos y jardines a la iniciativa del Sr. D. Narciso García de la Torre esclarecido hijo de esta localidad”.

Coordenadas Google Maps: 43º 22′ 00.50″, -8º 24′ 12.10″

Bibliografía:

LÓPEZ, L. “La estación meteorológica regresa a Méndez Núñez 40 años después”, La Voz de Galicia, 28/01/2006.

VIÑAS RUBIO, J. M. “Barómetros con historia”, Asociación Meteorológica Española, nº 31, 2011, pp. 41-44.

Tipos de relojes de sol (III)

Reloj analemático: se representa siempre en una superficie horizontal. Las horas se colocan sobre una elipse y sobre un analema (figura en forma de ocho) se representan las fechas del año. No hay gnomón. La sombra la proporciona la propia persona situándose sobre el analema en el punto que corresponda según la época del año. Destaca el reloj de la plaza Sagrado Corazón (Guitiriz, Lugo).

Reloj díptico: se trata de un reloj de sol portátil constituido por dos hojas articuladas, una con un reloj horizontal y la otra con un reloj vertical. Al abrirse ambas hojas forman un ángulo recto que queda tensado por medio de un hilo. Dicho hilo constituye el gnomón. Puede ir acompañado de una brújula para su correcta orientación. Se adapta a distintas latitudes. En la colección del museo Massó existen varios ejemplares.

Cuadrante de plomada: reloj de sol portátil. Se caracteriza por ser una proyección estereográfica de la esfera celeste en el plano del ecuador. Para leer la hora se debe dirigir el instrumento hacia el astro de referencia. El hilo con un contrapeso o plomada al tensarse señala las coordenadas que permiten calcular la hora. Se usan en navegación. En el museo Massó  (Bueu, Pontevedra) se encuentran dos ejemplares.

Tipos de relojes de sol (II)

LALIN. Donramino. local social 008Reloj polar: la faz es paralela al eje terrestre, es decir, el plano está inclinado con un ángulo correspondiente a la de la latitud del lugar. Las líneas horarias son paralelas entre sí. Dentro de esta categoría destaca el reloj de sol del local social de Donramiro (Lalín, Pontevedra).

Reloj ecuatorial plano: Bergondo. Marmolería 01la faz del reloj está inclinada y el gnomón es paralelo al eje terrestre. Consta de dos caras, la superior para la lectura en primavera y verano; y la inferior, para la lectura en otoño e invierno. Encontramos ejemplos de este tipo en la oficina de turismo de Pontevedra y en la Estación Marítima (Vigo, Pontevedra).

Reloj ecuatorial anular: BETANZOS. PasatiempoI 009el plano del reloj es paralelo al ecuador terrestre y muestra solo solo una porción del anillo. El gnomón es paralelo al eje terrestre.  En el Parque del Pasatiempo (Betanzos, A Coruña) encontramos un ejemplar de este tipo.

BERGONDO. Armuño 01Reloj ecuatorial armilar: el plano del reloj es paralelo al ecuador terrestre y el gnomón paralelo al eje como en los casos anteriores. Se caracteriza porque aparecen representados el eje polar, el círculo ecuatorial, algún meridiano y la eclíptica (curva de movimiento aparente del sol visto desde la Tierra). En Galicia solo tenemos constancia de 3 relojes de este tipo: uno en el Pazo de Armuño (Bergondo-A Coruña) y dos portátiles en el ayuntamiento de A Estrada.

equinoccialReloj ecuatorial “de escocia”: la faz del reloj consiste en un semicírculo paralelo al ecuador y orientado al sur. No tiene gnomón. La sombra es proyectada por las aristas del semicírculo o escocia sobre la cara cóncava. Un ejemplo de este tipo lo encontramos en la iglesia de Salcedo (Pontevedra).

VEDRA. Ribadulla5Reloj ecuatorial esférico: la faz del reloj consiste en una esfera o bola terrestre donde las horas están representadas en la línea del ecuador. No hay gnomón. La lectura se realiza sobre la línea de la esfera donde se junta la zona en sombra y la zona iluminada según incidan los rayos de sol. El único ejemplar gallego de este tipo se encuentra en los jardines del Pazo de Santa Cruz de Ribadulla (Vedra, A Coruña).